Juan Codinach Espinalt

Codinach Espinalt, Joan

Nació el 28 de  mayo de 1872 en Mura (Barcelona)

Profesó el 19 de marzo de 1903

Sacerdote el  12 de junio de 1897

Fusilado el 12 de octubre de 1936 en Malla (Barcelona)

 

El P. Juan Codinach nació el 28 de  mayo de 1872 en Mura (Barcelona) y fue bautizado el mismo en la iglesia parroquial de San Martín de Mura, diócesis de Barcelona. Sus padres fueron D. José Codinach, fabricante, y Dª Antonia Espinalt.

Realizó los estudios de Humanidades y Filosofía en el seminario diocesano de Vich y los de Teología en el seminario diocesano de Barcelona.

Fue ordenado sacerdote el 12 de junio de 1897 e inmediatamente destinado como coadjutor a la villa de Esparraguera, donde permaneció tres años. A continuación fue trasladado a San Baudilio de Llobregat también como coadjutor. De aquí a Badalona y posteriormente a San Juan de Gracia, donde le surgió la vocación religiosa misionera.

En los años 1903-1905 publicó en la Hormiga de oro algunos libros o traducciones de libros como por ej. Opiniones de los filósofos sobre el infierno, La libertat politica y el patriotisme de Bautain.

No satisfecho con la vida parroquial, eligió la vida religiosa. El superior de la casa de Gracia le encaminó al noviciado de los Misioneros.

Fue a Cervera donde tomó el hábito el 18 de marzo de 1906 e inició el noviciado bajo la dirección del P. Mariano Fernández. Finalizado el año de prueba, el 19 de marzo de 1907 profesó definitivamente. Allí quedó como coadjutor del maestro de novicios.

Misionero en el Chocó

En 1908 la Santa Sede erigió la prefectura apostólica de Chocó (Colombia) para cuya evangelización pidió y contó con  la colaboración de los Misioneros claretianos. La primera expedición salió de Barcelona el 11 de noviembre de 1908 en el  Manuel Calvo  integrada por los PP. Martín Alsina, Superior General, Juan Gil, primer Prefecto apostólico de Chocó, algunos otros Padres y Hermanos. El P. Codinach, por no haber pasaje, lo hizo en la segunda expedición, que embarcó en Barcelona el 10 de diciembre de ese mismo año y llegó al puerto de Sabanilla (Colombia) el 14 de enero de 1909. De ahí a Barranquilla y luego a Cartagena, donde se encontraron con los de la primera expedición. Todos juntos llegaron a Quibdó el 14 de febrero de 1909.

El P. Codinach fue nombrado consultor 2° y prefecto de cosas espirituales mientras que el superior local era el mismo Prefecto apostólico.

En sus correrías apostólicas, hechas con las dificultades del transporte, embarcaciones, y con largas temporadas fuera de la comunidad, vió las grandes necesidades pastorales que le esperaban. En casi todos los lugares administraban bautismos, arreglaban matrimonios y organizaban la catequesis, pues las visitas de los sacerdotes se perdían en el tiempo. Demostró gran celo y entusiasmo por la evangelización. También vio las grandes dificultades que el clima suponía para la salud, pues algunos compañeros murieron al año y medio de estar allí y otros tuvieron que salir de allí para salvar la vida. Otro tanto le sucedió al P. Codinach.

Vuelta a España

En agosto de 1912, por motivos de salud, tuvo que volver a Cataluña. Fue destinado a la comunidad de Berga, donde figura con el cargo de bibliotecario y predicador.

En 1915 fue trasladado a Vich, donde permaneció hasta su muerte. Durante su estancia en esta ciudad publicó algunos sermones durante los años 1920, 1921, 1922, 1923, 1924  en la revista Lo Messager del Sagrat Cor de Jesús. A partir de 1927 publicó pensamientos, poesías o traducciones en hoja La Festa Santificada, bajo el seudónimo Joan de Mura.

Cualidades y virtudes

Los informes de todos coinciden en afirmar que era muy buen religioso, observante y ejemplar. Se prestaba con docilidad a los trabajos más humildes. Modelo de docilidad y sumisión a los superiores.

Su carácter era retraído con los de fuera. Después fue definido como muy neurasténico, excéntrico, casi inútil para el ministerio.

Tenía gran celo por la salvación de las almas, si bien era considerado un predicador muy ordinario.

Refugio y martirio

El P. Codinach salió del convento el día 20 de julio de 1936 por la tarde junto con los PP. Arner  y Navarro, los novicios y aspirantes como para un paseo ordinario, como se ha dicho antes, corriendo la misma suerte que ellos hasta el día 24 de julio en que fue a la masía el  Vivet con el H. Costa, antiguo mozo en el lugar, donde estuvo hasta su detención.

Durante la estancia en esta masía vivió confiado en la divina Providencia, igual que el P. Codina, de quien nos hemos ocupado antes, pero con la constante amenaza de sobresaltos de los revolucionarios. A diferentes horas del día rezaba las tres partes del rosario con la familia, a la que también hacía la lectura espiritual. Dejó gran ejemplo de su confianza en la divina providencia:

«Si ahora se presentaran los del comité y se nos llevaran, es que sería la voluntad de Dios, porque no se mueve una hoja sin que él lo permita»[1]

El día 13 de agosto tuvo lugar uno de los temidos registros de los revolucionarios del comité de Taradell para ver a los Misioneros. Se presentó el P. Codinach a quien preguntaron de sopetón:

¿Quién sois vos?

Soy Juan Codinach.

¿De dónde eres?

Soy de Mura

¿Tenéis dinero en la caja de ahorros?

¡No!

A continuación les conminaron a los Misioneros de no moverse del lugar so pena la vida del dueño. Ante tal amenaza obedecieron.

Allí estuvieron hasta el 8 de octubre, en que, junto con el P. Codina y el H. Casals, los milicianos los condujeron a la cárcel de Vich. El P. Codinach fue reconocido al bajar del coche a la puerta de la cárcel. Allí estuvo hasta el día once por la noche o la madrugada del 12 cuando le sacaron junto con el P. Codina y los fusilaron en la carretera de Barcelona dentro del término municipal de Malla en cuyo cementerio fueron inhumados.

[1] Esta era una máxima frecuente entre los Misioneros.