José Cardona Dalmases

Cardona Dalmases, Josep

Nació el 31 de marzo de 1916 en Prades-Molsosa (Lérida)

Profesó el 15 de agosto de 1932

Fusilado el 5 de septiembre de 1936 en Sabadell

 

El H. José nació el 31 de marzo de 1916 en la casa paterna, a las diez de la noche, en Prades, término municipal de Molsosa de la provincia de Lérida y diócesis de Vich. Sus padres fueron D. Marcelino Cardona Estany, natural de Prades y labrador de profesión, y Dª Luisa Dalmases Grau, natural de Castelltallet, provincia de Barcelona. Fue bautizado días más tarde imponiéndosele los nombres de José, Amadeo Luis.  Años más tarde fue confirmado.

La primera formación humana y cristiana la recibió en su familia, en la parroquia y en su pueblo.

Ingresó en la Congregación, como Hermano Coadjutor postulante, el 16 de julio de 1930 en el noviciado de Vich.

Allí mismo, el día 14 de agosto de 1931 tomó el hábito e inició el noviciado, al final del cual, el 15 de agosto de 1932, profesó por un año  junto con otros 15 estudiantes y con un Hermano.

Fue destinado a Cervera. Allí renovó los votos en 1933 y 1934 con otros Hermanos que también sufrieron el martirio. Aun permaneciendo incardinado a Cervera, fue enviado a la Comunidad de Sabadell para ayudar como cocinero, del 25 de agosto al 3 de septiembre  de 1934. En carta que escribe a su familia manifiesta que está contento y que le gusta su cargo de cocinero.

El 21 de octubre de 1934 fue trasladado al colegio de Solsona, donde al año siguiente, el 15 de agosto, renovó los votos por tres años. Poco después fue destinado a Sabadell. Allí ejerció cumplidamente el mortificado  y humilde oficio de cocinero como le recuerdan los que le conocieron.

Estos mismos recuerdan que era dócil, caritativo, servicial y diligente. Humilde, fervoroso. Buen religioso, cumplidor de su oficio.

 

Martirio

El día 19 de julio de 1936, como los demás miembros de la comunidad, abandonó la casa y se refugió junto con el H. Rafí en el domicilio de la familia Roca, calle Illa, 50. Al día siguiente por la mañana volvió a la casa para escuchar la misa y comulgar. Por el mediodía, a instancias de la familia Roca volvieron al domicilio de esta, donde permaneció unos 15 días.

En efecto, el día 4 de agosto a las 11,30 de la mañana fue detenido por los milicianos, que habían ido a hacer un registro, a pesar de que los dueños de la casa dijeron que era un criado de los Misioneros, pero con promesas engañosas lo llevaron a la cárcel municipal. Allí encontró a otros encarcelados y casi de inmediato se juntaron seis miembros de la comunidad. En este ambiente el Hermano siguió ejerciendo su oficio de cocinero.

Además llevaban vida de comunidad con los actos piadosos propios, tanto que pudieron hacer Ejercicios Espirituales.

El día 4 de septiembre a ls 11,45 de la noche una patrullas de anarquistas, tal como se ha dicho antes, lo sacaron junto con los otros presos y en grupos de a cuatro los llevaron en autos fuera de la ciudad. Los presos iban gritando ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva el Sagrado Corazón de Jesús!. El día 5 de septiembre de 1936, hacia las cinco de la madrugada, lo fusilaron en las cercanías de Sabadell, en concreto frente a la ermita de Santiga, carretera de Santa Perpetua.

Fue sepultado en la fosa judicial de Sabadell, lo cual permitió la identificación del cadáver por los restos de ropa y su carácter juvenil.