Julio Leache Labiano

Leache, Julio

Nació el  20 de diciembre de 1908 en Monreal (Navarra)

Profesó el 15 de agosto de 1925

Sacerdote el 21 de mayo de 1932

Fusilado el 19 de octubre de 1936 en Mas Claret-Cervera (Lérida)

 

En la villa de Monreal, provincia de  Navarra y diócesis de Pamplona, nació el P. Julio Leache el 20 de diciembre de 1908, hijo de D. Eugenio Leache, capataz de camineros, y Dª. Marcelina Labiano. Recibió el bautismo en la iglesia parroquial de la Natividad de Nuestra Señora al dís siguiente de su nacimiento. En la misma parroquia fue confirmado el día 26 de abril de 1909 por el Exc.mo José López de Mendoza, Obispo de Pamplona.

Los primeros estudios los realizó en la escuela del pueblo, resultando ser el más aplicado y de mejor conducta, y la primera formación humana y cristiana la recibió en su casa y en la parroquia. Era de inteligencia muy despejada y gran fuerza de voluntad.

En el mes de octubre de 1920 fue al postulantado de Alagón, donde inició los estudios de Humanidades con grande aprovechamiento. En 1922, cuando cursaba tercero, murió su padre al explotar un barreno retardado[1].

En el tren de las cinco de la mañana, se trasladó de Alagón a Cervera en el verano de 1924 para hacer el noviciado. El 14 de agosto de ese año tomó el hábito e inició el año de prueba bajo la guía del P. Ramón Ribera. El P. Maestro informaba que era ligero e irascible, distraído  y descuidado en su cargo de sacristán. Poco espiritual en las conversaciones y amigo de pasarla bien, poco mortificado y poco sincero. Por otra parte era piadoso, caritativo, humilde y dócil. Recibió la primera tonsura y las cuatro órdenes menores en los días 21, 22 y 23 de junio de 1925 de manos del Exc.mo Ramón Font, Obispo de Tarija, Bolivia. Profesó al final del mismo el 15 de agosto del año siguiente.

Dos días después, el 17, junto con sus compañeros, se trasladó a Solsona en auto particular  y directo por Basella. En esta ciudad hizo los estudios de filosofía. En 1928 fue a Cervera para estudiar la teología. En esta ciudad recibió el subdiaconado el día 24 de enero de 1932 de manos del Exc.mo Valentín Comellas, Administrador apostólico de Solsona, el diaconado el 3 de abril de ese año de manos del Exc.mo Nicanor Mutiloa, Administrador apostólico de Barbastro, y el presbiterado lo recibió en Solsona el 21 de mayo de manos del Administrador apostólico de la misma.

Profesor de filosofía y teología. Su primer destino fue el colegio de Solsona, a donde llegó el 23 de agosto de 1932 para desempeñar los cargos de profesor de griego bíblico y lengua inglesa, pero lugar de esta enseñó matemáticas, y auxiliar del prefecto de filósofos. Al mismo tiempo figuraba como cursante del quinto año de teología, como otros 14. En el curso siguiente fue nombrado profesor de metafísica, rúbricas y oratoria, y posteriormente, por enfermedad del profesor, tuvo que explicar también filosofía de la historia. Acabado el curso, en el verano de 1935 fue enviado a Cervera como profesor de teología fundamental.

A pesar de la situación cada vez más violenta, manifestaba a su hermano que no tenía miedo a nada (14 de marzo de 1936). En la última carta que escribió a su madre el 17 de julio de 1936, que llegó a destino, expresaba la mentalidad generalizada de confianza en la Providencia:

«No le espanten los acontecimientos que pasan; todo está sujeto a la Providencia divina, y Dios que tiene cuidado de los pajarillos y de los lirios del campo, como dijo nuestro Señor mucho mayor lo tiene de los cristianos que son sus hijos. Yo estoy sumamente tranquilo estamos en manos de los Superiores vigilantes; hasta ahora han sabido librarnos de todo a pesar de haber corrido serios peligros. Claro que hemos de rogar para que las almas y la Iglesia Católica no sufra menoscabo en circunstancias tan acerbas; la Iglesia como Jesús no puede morir. En nuestra Congregación hemos sufrido ya bastante sobre todo en la parte sur de la Península, habiendo tenido que levantar varias casas y Colegios. En la Provincia de Cataluña a la que pertenezco sólo hemos tenido que lamentar el levantamiento de dos: las de Játiva y Requena en Valencia. Pero podría ser que siguieran otras si las circunstancias no cambian».

 

Cualidades. Era robusto, trabajador, noble, de ruda franqueza, temperamento fuerte y áspero, un poco impulsivo y brusco. Él se esforzó mucho por dominar su genio pronto. Era un hombre tenaz y constante, trabajador incansable y fiel cumplidor de su deber.

Tenía un gran talento y buenas condiciones para el trabajo. De estudiante fue redactor de la revista Palaestra latina y ayudó como el que más al P. Jové en la redacción del Diccionario latino.

Vivía la ciencia. Le gustaba hablar en los recreos y paseos de asuntos relacionados con los estudios[2].

 

Martirio

El día 21 de julio de 1936 por la tarde, con la mayor parte de la comunidad se dirigió a Solsona y se quedó en San Ramón al no poder pasar de Torá.  Cuando casi todos escaparon de este refugio, se quedó generosamente para ayudar al P. Ribé, prefecto de postulantes, a distribuirlos por las casas. A los dos días, el 26,  viendo el peligro, se refugió en la «Caseta de la Teula» donde ya había cuatro misioneros, los PP. Bona y Martija y los HH. Campo y Castillo. Al ver aquello, repetía que eso era el principio del fin. En este refugio estuvo dos días. Una noche mientras dormían en el bosque, llegó el P. Ribé, alarmado, diciendo que era preciso huir enseguida porque registraban los bosques en busca de los misioneros de Cervera. El P. Ribé les propuso ir a Vic. Aquella misma noche, del 28 al 29, salieron hacia Calaf. Para no llamar la atención se dividieron en dos grupos a poca distancia unos de otros. El primer grupo formado por los PP. Ribé y Leache y el H. Campo no llegó a destino, o sea a Calaf. No se sabe lo que ocurrió, pues al Mas Claret llegaron el 2 de agosto por la mañana.

El P. Leache no quería ir de ninguna manera al Mas Claret, porque era una ratonera pues todo su empeño era ir a Aragón[3], pero allí terminó por decisión del que por orden de Comunidad era el superior circunstancial del grupo, el P. Ribé. Y aquí se le suscitó la vocación al martirio. Pudo intentar la huida, pero no quiso abandonara muerte seguro a los enfermos que no podías moverse bien. Un acto de caridad heroica.

El P. Leache animaba a todos al martirio y por su iniciativa, se celebraba la misa desde últimos de septiembre[4], aun contra las protestas de algunos, que lo interpretaban como un desafío al Comité.  Les decía:

«Si nos matan por fascistas, maldita la gracia que nos hacen; pero morir por decir Misa y ser religioso, eso es martirio».

«Si es que vamos juntos al martirio, caso de que yo no me acordase, por la impresión del momento, de darles la absolución, recuérdenmelo».

El día 19 de octubre de 1936 por la tarde fue fusilado en la finca del Mas Claret, después quemado su cadáver y enterrados sus restos allí mismo.

[1] Abad, J., Siervo de Dios R.P. Julio Leache C.M.F., en Boletín interno de la Provincia de Cataluña 17 (1955) pp. 490-491.

[2] Ibidem, pp. 492-494.

[3] Quibus, J.,  o.c.,  p. 205 nota 10.

[4] Había comenzado a celebrarla a últimos de agosto con la asistencia del estudiante Elizalde y del H. Bagaría sin que trascendiera nada.