José Ribé Coma

Ribe, Josep

Nació el  28 de octubre de 1893 en Centellas (Barcelona)

Profesó el 15 de agosto de 1912

Sacerdote el 29 de mayo de 1920

Fusilado el 19 de octubre de 1936 en Mas Claret-Cervera (Lérida)

 

El P. José Ribé, hijo de D. Pablo Ribé, tendero, y Dª. Concepción Coma, nació en Centellas, Barcelona, el día 28 de octubre de 1893. Fue bautizado en la iglesia parroquial de Santa Coloma de Centellas, diócesis de Vich, el día 1 de noviembre de ese mismo año. En la misma parroquia recibió la confirmación de manos del obispo diocesano en la visita pastoral.

Ingresó en la Congregación el día 5 de septiembre de 1908 en el postulantado de Vich, donde hizo los estudios de Humanidades, teniendo como Prefectos a los PP. Ramón Ribera y Gumersindo Valtierra.

En 1911 fue a Cervera para hacer el noviciado bajo la guía del P. Mariano Fernández.  El 14 de agosto de ese año tomó el hábito e inició el noviciado, al final del cual emitió la profesión temporal el 15 de agosto de 1912. En este mismo centro de Cervera cursó los estudios de filosofía y de teología.  El 18 de julio de 1915 recibió la primera tonsura y las cuatro órdenes menores.

En el mes de julio de 1918 se trasladó a Alagón para cursar la teología moral. Al año siguiente, el día 14 de junio, recibió el subdiaconado en Zaragoza y el diaconado en Alagón el 26 de agosto, de manos del Arzobispo Juan Soldevila. Este mismo Señor Arzobispo, ya Cardenal, le confirió el presbiterado en Zaragoza el día 29 de mayo de 1920.

Para culminar su preparación al ministerio, el 1 de julio emprendió viaje a Aranda de Duero para hacer el año de preparación, acabado el cual fue destinado a Vic. Después, desde 1924 comenzó su tarea de formación con los postulantes de manera que fue pasando por los varios colegios de Alagón, Barbastro y Cervera. Por ello bastantes de los estudiantes mártires de Barbastro y Cervera fueron sus dirigidos.

Se preocupó mucho para que los prefectos y coadjutores tuvieran la preparación necesaria, pues cualquiera no sirve para esos cargos.

Mientras desempañaba su cargo de prefecto de postulantes en Cervera le tocó afrontar la situación revuelta que se creó después de las elecciones generales de febrero de 1936. Algunas familias fueron a recoger a sus hijos y los llevaron a sus casas. El ambiente no mejoraba:

«… gracias a Dios seguimos bien aunque no sabemos hasta cuando, pues están haciendo muchos esfuerzos para quitarnos la paz.

Más de una vez pensaba en Alagón, me alegro nada haya pasado. Aunque se pongan las cosas algo regular me temo que ya notará mucho en las peticiones (de ingreso), pues las familias con semejante intranquilidad sentirán dejar marchar sus hijos. Dios y la Madre sobre todo pero no descuidarnos el estar preparados (¿para la muerte?)»[1].

Percibía que la situación empeoraba tanto que nunca se había visto cosa igual en diecinueve siglos[2].

Cualidades: Conducta ejemplar, buen prefecto según los informes.

Martirio

El día 21 de julio de 1936 salió del edificio de la ex Universidad de Cervera con la mayor parte de la comunidad, expulsada por la autoridad civil, con dirección a Solsona y que no pudo pasar de Torá yendo a parar a San Ramón con los postulantes. El día 23 por la tarde, muchos del grupo de los desalojados fueron a refugiarse al Mas Claret mientras él tenía que pensar dónde colocar a los chicos no catalanes en las casas del pueblo. Se quedó el P. Leache para ayudarle.

A los cuatro días apareció por el bosque de la «Caseta de Teula» donde estaban refugiados cinco misioneros, que por sus indicaciones partieron esa misma noche, 28 al 29, en dirección a Vich. Hicieron dos grupos, que marchaban a cierta distancia para no suscitar sospechas. Con el P. Ribé iban el P. Leache y el H. Campo, que no llegaron a Calaf, su primera etapa. No se sabe lo que ocurrió, pero estos llegaron al Mas Claret el 2 de agosto por la mañana.

Entre ellos estaba el P. José Ribé. Mientras otros marcharon con distinta suerte, el P. Ribé permaneció hasta su muerte, como se ha indicado antes.

La vida en el Mas tuvo dos fases bien distintas. Hasta el 15 de agosto no les molestaron mucho si bien estaban como obreros de los milicianos en su propia finca. Así lo resume este breve testimonio.  Un día de agosto, la señora Ángela Ubach Ortiz de Torre Timó, colindante con el Mas Claret, vió que los Padres iban con azada al hombro. Se acercó al primero, que era el P. Ribé y le dijo: Padre, márchense, porque pasan tantas cosas…

El Padre respondió:

Angelita, piensa que se portan muy bien con nosotros. No nos falta nada. Todo lo que pedimos nos lo dan.

Ojalá sea así, respondió Angelita y se marchó por temor a que llegara algún coche.

La segunda fase comenzó el día 15 por la noche con las amenazas del  Comité y la visitas de las mujeres, como se ha relatado más arriba.

El P. Ribé exhortaba a todos a que estuvieran bien preparados para morir en cualquier hora y a que se comportaran bien con los del Comité a fin de que no tuvieran el más mínimo motivo de queja.

Fue fusilado al atardecer del día 19 de octubre y después quemado su cadáver tal como se ha expuesto antes.

[1] Cervera, 22 de mayo de 1936, carta al P. Bernabé Rami.

[2] Así lo escribía al P. Bernabé Rami el 9 de junio de 1936: «Que el glorioso san Bernabé con toda la plenitud de sus gracias es lo que deseo para V.R. en esta fiesta ya podemos pedirle vuelva a comenzar por España sus andanzas apostólicas quizá las encuentre ahora más duras que a los principios de la Iglesia».