José Ferrer Escolá

Ferrer, Jose

Nació el 21 de octubre de 1878 en Alsamora (Lérida)

Profesó el 15 de agosto de 1897

Fusilado el 19 de octubre de 1936 en Mas Claret-Cervera (Lérida)

 

En el pueblo de Alsamora, de la provincia y diócesis de Lérida, nació el H. José el día 21 de octubre de 1878, hijo de D. Manuel Ferrer y Dª. Dolores Escolá. Fue bautizado en la iglesia parroquial de San Esteban, Protomártir, el mismo día de su nacimiento y en la misma recibió la confirmación el día 24 de mayo de 1882 de manos del Exc.mo Tomás Costa, Obispo de Lérida.

Ingresó en el postulantado de Barbastro en agosto de 1893 donde cursó los estudios de Humanidades, con buen aprovechamiento. Después pasó al noviciado de Cervera, donde tomó el hábito el 14 de agosto de 1896 y profesó el 15 de agosto de 1897. Durante el noviciado, como todos los novicios respondió cada tres meses a un interrogatorio bastante detallado. En ellos manifiesta su deseo de ser misionero y que no sabía ningún oficio, pero que estaba dispuesto a obedecer lo que mandaran los Superiores. Sobre este particular informaba el maestro de novicios, P. Antonio Sánchez:  «No parece de muchos alcances, pero tiene buen espíritu».          En el mismo centro de Cervera realizó los estudios de la filosofía y de la teología dogmática con mucho esfuerzo dado que sus capacidades intelectuales no eran grandes. Durante el verano de 1903 pasó a Santo Domingo de la Calzada para estudiar la teología moral También sufrió algún ataque epiléptico. Por su terrible anemia cerebral pasó a Hermano temporalmente en 1902, cuando estudiaba teología dogmática, pues en uno de los Informes se dice que no tenía prisa por ordenarse. Así quedó como Hermano coadjutor hasta el final de sus días.

Su destino siguió siendo Cervera, donde desempeñó el oficio de encuadernador, del que era maestro en el arte,  y otras ocupaciones que le encargaban los Superiores, pues era experto en electricidad y hojalatería, máquinas de coser y lavar, bomba de agua y lo que se terciara. Era una institución y un gran trabajador. Junto con el H. Palau fue el responsable de la buena conservación del edificio universitario.

Era dócil, reflexivo, pacífico, atento, servicial  y muy piadoso. Un religioso ejemplar[1].

Antes de estallar la guerra civil se trasladó al Mas Claret por enfermedad. La vida de la comunidad se vio alterada durante el tiempo de la revolución marxista e instauración del régimen comunista en la zona bajo su control y de manera particular en el Mas Claret por la incautación de la finca por parte del Comité revolucionario de Cervera. Los allí residentes se dedicaban al trabajo en el capo y a la oración y preparación al martirio. El H. Ferrer fue muy probado en la virtud de la castidad, pues los milicianos estaban empeñados en hacerle juntar con la criada del presidente del Comité, porque era el que más contacto tenía con ellos al ser encargado de atenderles en sus peticiones. A las insistencias de los milicianos se añadían las solicitaciones de la misma fulana, que le decía que podían vivir  juntos muy felices y otras lindezas semejantes.

El H. Ferrer salió victorioso de todas estas tentaciones que fueron muchas y durante mucho tiempo.

El día 19 de octubre de 1936 fue fusilado con los otros de la comunidad en los límites de la finca.

[1] Berengueras, J. M., Siervo de Dios Hno. José M. Ferrer Escolá, en Boletín interno de la Provincia de Cataluña 12 (1950) pp. 196-198.