Emilio Pascual Abad

Nació el  5 de diciembre de 1914 en Milagros (Burgos)

Profesó el 15 de agosto de 1932

Fusilado el 19 de octubre de 1936 en Mas Claret-Cervera (Lérida)

 

En la villa de Milagros, provincia de Burgos, nació Emiliano Pascual Abad el día 5 de diciembre de 1914, hijo de D. Agapito Pascual, labrador, y Dª. Eugenia Abad, que tuvieron otros cinco hijos más. Fue bautizado en la iglesia parroquial de Milagros, diócesis de Segovia,  el 10 de ese mismo mes y año, y fue confirmado el 7 de septiembre de 1915 por el Exc.mo Remigio Candásegui, Obispo de Segovia.

Sus primeros estudios los hizo en la escuela del pueblo, en la doctrina de la parroquia, pero de manera muy particular la vocación el P. Damián  Janáriz, predicador muy popular en toda la comarca.

En septiembre de 1927 entró en el postulandado de Alagón, donde inició los estudios de Humanidades. Su prefecto era el P. José Ribé. El viaje de Aranda de Duero a Alagón lo hizo con otros chicos en el tren hasta Ariza donde hicieron trasbordo hasta Grisén. Al poco tiempo, el 15 de octubre, escribió a su casa: «estoy contentísimo por haber llegado esta posición; y estoy también contento por lo mucho que me gusta este pueblo de Alagón por el regadío que tiene, y además pasa un canal muy importante que es el Canal Imperial y tiene dos fábricas de de azúcar así que hay muchísima remolacha». En sus cartas insistía en su afán por formarse bien para ser un buen misionero.

A primeros de agosto de 1929 se trasladó a Cervera para continuar los estudios de Sintaxis y Retórica. Este viaje era todo un acontecimiento, pues aunque se levantaban a las  tres y media de la noche, se paraban en Zaragoza para visitar el Pilar y la Seo.

Al noviciado de Vich. El día 28 de julio de 1931 hizo el viaje a Vich en tren. La fortuna les acompañó porque el vagón en que viajaban se desenganchó pasado Sabadell sin consecuencias. La parada en Barcelona fue aprovechada para una visita a algunos monumentos. El día 14 de agosto de ese año tomó el hábito e inició el noviciado, que él consideraba el año más importante en la vida religiosa. Por ello,  en sus cartas, pedía oraciones para ser buen religioso y la gracia de permanecer fiel a la vocación religiosa. Emitió la profesión el 15 de agosto de 1932.

Dos días después, en auto alquilado, junto con otros catorce compañeros llegó a Solsona para continuar con los estudios de filosofía. El día 26 de agosto de 1935 se trasladó a Cervera para estudiar la teología con vistas a la ordenación sacerdotal. Pero las órdenes fueron retrasadas a causa del servicio militar.

La situación política y social empeoró con las elecciones generales de febrero de 1936. Por este motivo escribió a sus padres el 30 de marzo de ese año:

«Vistas las circunstancias por las que atraviesa la nación, aunque por aquí no hemos lamentado ningún mal suceso por el orden admirable de las autoridades de Cataluña, sin embargo en prevención de acontecimientos desagradables, pongo en conocimiento de Vds. que nuestros PP. Superiores cuidarán de ponernos a salvo y que en caso extremo nos mandarían a nuestro pueblo lo cual se lo aviso para que si ocurriese no se extrañen».

Como se ha dicho en otras ocasiones, esta última medida era una verdadera trampa. Pero en carta del 24 de mayo de 1936 escrita a sus padres sólo hace mención de los exámenes que le esperaban y de estado de ánimo en estos términos:

«Por lo demás continúo animado de los sentimientos de siempre, decidido a trabajar para ser perfecto Misionero confiando en el auxilio de Dios y del C. de María asimismo como en sus oraciones, todo ello hará que llene cumplidamente los grandes caudales de virtud y ciencia que en nuestros tiempos se exigen para un digno ministro de dios. Quiera Dios y el C. de María que así sea».

Cualidades. Era un religioso ejemplar, talento mediano. Tímido por naturaleza, dócil y piadoso.

Martirio

El día 21 de julio de 1936 la comunidad tuvo que abandonar el edificio de la ex Universidad por orden de la autoridad civil y con la mayor parte de ella se encaminó a Solsona. Este viaje fue interrumpido por los rojos de Torá y acabó en el convento mercedario de San Ramón. A los dos días, el 23, tuvo que salir de allí y se encaminó a la finca del Mas Claret, como refugio, aunque en principio quedó en le monte, para más tarde residir en la casa, donde estuvo hasta el día 19 de octubre en que fue fusilado con otros 18 compañeros más.